Ayer mi amigo Marino y yo nos reíamos un buen rato sobre el artículo que trata sobre el compromiso en Trazos-web.com, intentando ver la equivalencia con nuestra actividad bloggera. Lo divertido del asunto es la versión “Mi compromiso” que ha generado Marino a partir del original que no tiene desperdicio.
Lo cierto es que la comparto al 100% y es la más cruda realidad.
Pero la cuestión es, ¿escribimos para que nos lean? o ¿escribimos por que nos gusta? Yo me quedo con la última opción sin dudarlo, y es que particularmente disfruto transmitiendo en este blog lo que creo que se, y lo que pienso. Y lo mejor es que me puedo permitir el lujo de decirlo porque como ‘no me lee ni Dios’ (perdonad la blasfemia), no tengo ningún tipo de presión por parte de los lectores, ni de nada.
El asunto, es que en clave de humor (que es la mejor de las terapias), me he decidido a promocionar y promover esta actitud, la de escribe lo que quieras y la de alzar la autoestima por tu blog, incluso cuando solo te lee tu familia y tus amigos - por amistad, no por los contenidos -. En mi caso, ni mi mujer me lee lo que escribo
Para ello me he generado dos badges (ahora que están tan de moda) que muestran este sentimiento:

Si compartes este lema, pon el bagde en tu blog o con un texto similar, lo importante es la idea!
El fichero en formato PSD para realizar tu propia personalización está disponible aquí. Si usas alguno de estos badges u otros modificados en tu blog, pon un enlace a tu web en los comentarios
Nota:
Quiero dejar claro - para evitar cualquier tipo de mal entendido - que respeto los contenidos mostrados por Diego en su post original, donde aborda una cuestión tan importante como es mantener el foco de tus contenidos en un blog a la hora de tener éxito. El tono mostrado en esta entrada no tiene mayor objetivo que reírnos de nuestras “penurias” todos los que nos sentimos identificados con la versión en tono humorística de Marino (Sildavia.net).

¡Me apunto!
¿Pero tu sabes lo que has hecho? El hotlinking se te va a comer el ancho de banda. ¡Miles de millones de consultas a ese badge!
Que digo millones. ¡Trillones!. Que trillones, ¡Sillones de consultas! O mejor que sillones, ¡Sofás de consultas!.
No, no, sofás no. Divanes. Eso es lo que nos hace falta. Si señor, divanes de consulta y terapia.
(vale, el comentario es una chorrada, pero es para activar el CommentLuv y sacarme otro enlace porlaface).
Cuando escribió este comentario, Marino hablaba en su blog de Mi compromiso.
Acabo de darme cuenta de que tienes que subir el número de enlaces permitidos en los comentarios (el CommentLuv ya se come dos y mete el comentario automáticamente en la cola de moderación).
Te lo diría por el IM, pero como me acabas de dejar en la estacada, hablando solo, te spameo el blog.
Cuando escribió este comentario, Marino hablaba en su blog de Mi compromiso.
Ya está arreglado, quejona