Ayer mi amigo Marino y yo nos reíamos un buen rato sobre el artículo que trata sobre el compromiso en Trazos-web.com, intentando ver la equivalencia con nuestra actividad bloggera. Lo divertido del asunto es la versión “Mi compromiso” que ha generado Marino a partir del original que no tiene desperdicio.
Lo cierto es que la comparto al 100% y es la más cruda realidad.
Pero la cuestión es, ¿escribimos para que nos lean? o ¿escribimos por que nos gusta? Yo me quedo con la última opción sin dudarlo, y es que particularmente disfruto transmitiendo en este blog lo que creo que se, y lo que pienso. Y lo mejor es que me puedo permitir el lujo de decirlo porque como ‘no me lee ni Dios’ (perdonad la blasfemia), no tengo ningún tipo de presión por parte de los lectores, ni de nada.



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